Dentro del último informe de IPBES (Plataforma Intergubernamental de Ciencia-Política sobre Biodiversidad y Servicios del Ecosistema) se han detectado 5 principales problemas ambientales que se consideran impulsores de la pérdida de biodiversidad y se encuentran directamente relacionados a la actividad humana.

La pérdida de biodiversidad se puede prevenir cambiando lo que consumimos, cómo producimos y dónde protegemos la naturaleza. Las políticas ambientales más estrictas y las medidas de responsabilidad ayudarán a impulsar estos cambios en nuestro comportamiento.

Principales problemas ambientales

1- Cambios en el uso del suelo

La demanda de alimentos y recursos ha impulsado la deforestación, cambiando los patrones de uso del suelo y destruyendo los hábitats naturales en todo el mundo.

Alrededor de 26% de la tierra sin hielo del planeta se utiliza para el pastoreo de ganado y 33% de las tierras de cultivo se dedican a la alimentación del ganado.

Hoy, un tercio de la capa superior del suelo del mundo se ha degradado debido a la acidificación, la erosión, la contaminación y otras prácticas insostenibles en la gestión del suelo.

2- Sobreexplotación de plantas y animales

Las actividades de sobreexplotación de los recursos por parte de las personas como la pesca, la tala y la caza furtiva de animales salvajes amenaza la existencia de fauna y flora autóctonas.

Al mismo tiempo el desarrollo No sostenible invade áreas silvestres y alimenta la demanda de productos de vida silvestre.

3- Emergencia climática

El cambio climático y el aumento de fenómenos climáticos extremos provocan la pérdida y degradación del hábitat.

El calentamiento de los mares que genera el derretimiento del hielo marino y la acidificación de los océanos que blanquea los arrecifes de coral son ejemplos claros de este problema mundial.

Una estimación sugiere que para 2050, una de cada seis especies podría estar en peligro de extinción si continúan las tendencias actuales de calentamiento.

4- Contaminación

La contaminación es un amenaza importante y creciente para la biodiversidad, con efectos devastadores en los hábitats de agua dulce y marinos. Actualmente existen alrededor de 5 billones de piezas macro y microplásticas flotando en el océano (representan de 60% a 90% de los desechos marinos).

Los vertederos a cielo abierto impactan plantas y animales, mientras que los pesticidas, fertilizantes y otros productos químicos dañan a los polinizadores como las abejas y los murciélagos, que son depredadores naturales de las plagas.

5- Especies invasoras

Las especies invasoras son una amenaza para la biodiversidad ya que actúan como parásitos o competidores. Estas especies llegan a alterar hábitats, cruzarse con especies locales y provocar enfermedades.

Una consecuencia directa de la globalización es el aumento en el movimiento e  introducción de especies más allá de sus áreas de distribución originales a través del comercio y el turismo, afectando a sus nuevas comunidades y hábitats de acogida.

Fuente: PNUMA

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