El sábado por la noche, unos 40 mi litros de diésel cayeron al mar, en la región de Magallanes, Chile. El derrame se produjo en la firma minera CAP. Se habla de una “crisis medioambiental”.
Las autoridades del país informaron que durante la noche del sábado se produjo un derrame de diésel en el mar. Se trata de unos 40 mil litros que cayeron al mar en la isla Guarello, en la región de Magallanes; precisaron desde la Marina chilena.
El derrame se produjo en una terminal de la empresa CAP (Compañía de Aceros del Pacífico), el principal grupo minero siderúrgico del país trasandino. La planta está ubicada en la isla Guarello, la cual se encuentra a unos 250 kilómetros al noroeste de Puerto Natales y a unos 2.200 de Santiago.
Según se precisó, el derrame ocurrió cuando se realizaba una transferencia de combustible en tierra, junto a la costa. precisó el contralmirante Ronald Baasch, jefe de la Tercera Zona Naval, y agregó que de forma inmediata fueron enviados al área afectada un equipo de respuesta y control de contaminación que deberán mitigar los efectos del petróleo vertido en el mar.
Si bien desde la Marina indicaron que se adoptaron medidas para atender la situación, desde Greenpeace calificaron lo corrido como una “crisis medioambiental” y al tiempo que advirtieron que esto podría traer “consecuencias devastadoras” en la zona.
El secretario de Medio Ambiente de Magallanes, Eduardo Shiappacasse, aseguró que “la mayor parte de los 40.000 litros de diesel ya se encuentran contenidos”.
La Armada informó que hoy se han logrado recuperar cerca de 15.000 litros de agua contaminada y que “las condiciones meteorológicas de fuertes vientos, de más de 100 kilómetros hora, han contribuido a la contención en el sector sur de la bahía”. Sobre las repercusiones en la fauna local, el representante del Ministerio de Medio Ambiente en la región Magallanes, Eduardo Shiappacasse, indicó que “no se ha encontrado todavía ningún espécimen dañado“, aunque la organización ambientalista Greenpeace alertó sobre las “devastadoras” consecuencias.
“Es una situación extremadamente grave pensando en lo prístinas de las aguas en que se ha producido esta emergencia medioambiental”, indicó en un comunicado Matías Asun, director nacional de Greenpeace. “Hay que pensar que la zona es en extremo de difícil acceso y que es un área de gran riqueza de mamíferos marinos, como ballenas y delfines, los que podrían verse seriamente afectados en su hábitat debido al desarrollo de actividades mineras en lugares extremadamente delicados en sus equilibrios ambientales”.
¿Quienes son los afectados?
La isla Guarello es parte del territorio ancestral de la comunidad indígena Kawésqar, una de las culturas milenarias del territorio.
Representantes de la comunidad indígena Kawésqar del poblado de Puerto Edén detallaron las características de la zona afectada por el derrame: “El archipiélago Madre de Dios, del que forma parte la isla Guarello, es lugar de nacimiento de nuestros ancianos y en ella se ubican sitios de gran significación para nuestra comunidad de canoeros, para quien el mar y sus recursos son constitutivos de su cultura. En él se encuentran pinturas rupestres de nuestros antepasados, de alta significación cultural y arqueológica”, señalaron a través de una declaración pública.
Agregan que se trata de una zona geográfica donde existen “sitios-tabú”, lugares especialmente resguardados por su cultura, donde no se puede comer, hacer ruido y mucho menos contaminar, según explica Juan Carlos Tonko, de una de las familias Kawésqar de mayor tradición. “Su transgresión se revela en este tipo de acontecimientos. Muchos de esos sitios protegen recursos marinos ancestrales que hemos resguardado por miles de años. La zona, además, es tránsito de grandes cetáceos y lugar de colonias de lobos marinos y de aves marinas, con los cuales nuestra comunidad tiene un estrecho vínculo biocultural”.
Junto con hacer un llamamiento a que la autoridad marítima contenga urgentemente los efectos de este evento y la mayor transparencia en la investigación y persecución de las responsabilidades, los representantes de comunidad indígena Kawésqar de Puerto Edén denuncia que “el derrame de petróleo en Isla Guarello muestra la necesidad de que se dispongan instrumentos específicos para la realización de actividades que contienen riesgos intrínsecos en áreas del archipiélago patagónico”. “Hemos reclamado que se arbitren esos instrumentos desde hace años, sin que los Gobiernos de todo signo hayan sido capaces de disponer de su voluntad política para ello”, indican en su comunicado, donde agregan que las consecuencias de la contaminación son “aún impredecibles”. “Afecta nuestros derechos bioculturales en el territorio y amenaza la sobrevivencia de bancos naturales, colonias de recursos y áreas de tránsito de mamíferos y aves marinas, bases de nuestra cultura y medios de vida ancestrales”.