Diez pecaríes de collar serán introducidos en los Esteros del Iberá

El Portal Carambola, que está en Concepción de Yaguareté Corá, cuenta con un nuevo atractivo. Llegaron 10 pecaríes de collar desde el Centro de Conservación de Fauna Silvestre Aguará.

Se trata del proyecto iberá, que pretende la reintroducción de pecarí de collar en la Reserva Natural Iberá con el objetivo de lograr una población autosustentable del animal.

El pecarí de collar (Pecari tajacu) es un tayassuido (la familia a la que pertenecen los cerdos silvestres o “jabalíes” de América). Se trata de un mamífero ampliamente adaptable que habita desiertos, bosques secos y selvas húmedas. También habita pastizales abiertos, pero necesita una cierta cobertura arbórea o arbustiva que le sirva de refugio y de fuente de alimento.


Esta especie autóctona comenzó a ser reintroducida en Iberá en el año 2015. Tres años después, unos 100 ejemplares viven ya en cuatro núcleos diferentes dentro del Parque Iberá.
Carambola fue el último portal en unirse a los proyectos de reintroducción que desarrolla CLT (The Conservation Land Trust) junto con el Gobierno de la Provincia de Corrientes; y con la llegada de los pecaríes de collar, ya son dos las especies (la primera fue el oso hormiguero) que han regresado a esta zona oeste del Iberá.

El retorno de estas especies al ecosistema del que habían desaparecido permite que se recuperen procesos ecológicos y brindan nuevos atractivos al Parque Iberá que se está convirtiendo en uno de los destinos de avistaje de fauna más importantes del continente.

Hace varios años que se viene trabajando en conjunto para que Corrientes tenga su ecosistema completo, trayendo espececies extintas que sean atractivos turísticos, motor de una nueva economía local.

Reintroducción del pecarí en el Iberá
El pecarí de collar ha mostrado una importante capacidad de adaptación a la presencia de humanos y a la transformación moderada de sus ecosistemas naturales. Por ejemplo, en Estados Unidos no resulta raro verlos en el interior de las ciudades y áreas periurbanas.

Teniendo en cuenta que se trata de una especie con ciertos hábitos forestales y no un habitante de pantanos o pastizales puros (como sería el caso del ciervo de los pantanos o el venado de las pampas, respectivamente) existen dos tipos de hábitats dentro de la Reserva que serían los más aptos para su desarrollo: las selvas de influencia paranaense del Norte y los espinales del Sur y el Este.

Uno de los principales desafíos a los que se enfrentaría el retorno de la especie al Iberá tiene que ver con la presencia de abundantes cerdos cimarrones más o menos hibridados con jabalíes (Sus scrofa) en la región del Espinal. En este sentido, CLT lleva efectuando un programa de control de las poblaciones de este mamífero exótico en el que se han eliminado más de 2.000 ejemplares en los últimos cuatro años.

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